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martes, 11 de junio de 2013

Salir de la zona de confort

11 de Junio

Salir de la zona de Confort




¿Quien soy yo? Yo soy yo o la historia que me cuento y cuento a los demás sobre mí. Y ¿qué pasaría si dejo de ser yo por un momento, si dejo de ser la historia que me cuento y cuento a los demás sobre mi? Igual si salgo de mi zona de confort descubro que hay mucho más que puedo llega a ser.
Sólo saliendo de donde creo que no puedo salir porque es tan mío, tan seguro, tan calentito, tan “concha de caracol”, podré descubrir que hay más allá de mis propias limitaciones. Porque la zona de confort es ese lugar donde siempre ocurre lo mismo, siempre actúo de la misma forma, o incluso donde no actúo no vaya a ser que ocurra algo diferente. Es ese lugar donde el hábito, la rutina, lo ya conocido son los elementos predominantes de la decoracion interior.
La zona de confort es ese lugar tan confortable para mi que ni siquiera puedo llegar a identificar como un lastre o una cruz que llevo a cuestas y que ralentiza mi caminar.
A veces sólo hay que salir para airearse y decidir volver porque es ese lugar que hemos construido conscientemente con amor, cariño y comprensión. Otras hay que salir para darse cuenta que es algo que encontramos por el camino o que nos vino dado y que no es para nada lo que queremos.
A veces hay que salir tan sólo para saber lo que pesa y lo que nos limita, pero que aceptamos de buen grado porque es parte importante de nuestro propio proceso. Otras hay que salir para re-inventarse, para re-descubrirse, para re-generarse.
Bien sea para desempolvar telarañas, bien sea para auto-afirmarse, o bien sea para re-construirse, la zona de confort es un lugar del que hay que salir, de manera consciente, de vez en cuando. Salir supone cuestionarse,aprender, ampliar horizontes, renovar el cerebro, rejuvenecer, experimentar, recuperar recursos internos perdidos, ganar nuevos recursos.
Aquellos elementos que te rodean y que consideras parte de tu comodidad, son percibidos de esa manera, gracias a tus ideas y a tu mente. Lo que a ti te parece cómodo, a otros quizás les aterrorice.
En ocasiones, permanecer dentro de un estado mental cómodo, puede convertirse en algo rutinario, aburrido y sin mencionar, que nos evita significativamente obtener progreso alguno. Perder el miedo a salir de nuestra zona de confort, empieza desde dentro. Desde nuestros pensamientos, ideas y sentimientos.
Comprender que todo lo que percibimos no es más que una interpretación que nos entrega nuestro cerebro del universo, nos permite ver de manera diferente las cosas. Y quizás, después de todo, ese miedo que tenemos de emprender y tomar acción en nuestras vidas, no sea más que un producto de nuestra imaginación.
Debes confiar plenamente en ti mismo, y saber, que todo aquello que te limita física y emocionalmente, lo hace porque tu has decidido (inconscientemente) que así sea. Eres tú mismo quien define tus alcances. Eres tú mismo quien construye las barreras para evitar el progreso y alejarse de peligros (mayoritariamente imaginarios).
En este orden de ideas, lo ideal al querer salir de tu zona de confort, es autoevaluarte y ponderar tus pensamientos más significativos. Cuestionarte. Son nuestros prejuicios una realidad? o solo son parte de lo que imaginamos que podría ser.
Como podrían reaccionar los demás ante cierto cambio de actitud u omisión? realmente a los demás les importa si mi vida cambia? o me en ocasiones les atribuyo mucho más de lo que deberían.
Fácilmente descubrirás si tus miedos son reales, o son sencillamente imaginarios, y en caso de ser reales, tu refugio podrá estar, en aquellas personas que hayan superados los obstáculos a los que ahora te enfrentas.

Crea nuevos hábitos, experimenta

Salir de tu zona de confort, no significará otra cosa, que no sea hacer algo nuevo. Experimentar y tener curiosidad en todo momento te ayudará a expandir tus límites. Recuerda que al ser tus límites netamente mentales, expandirlos será cuestión de tiempo.
Todo lo que hacemos en nuestra vida, es un hábito, crear hábitos vitales que nos permitan salir de nuestra zona de confort, es sencillo mediante la Persistencia Planeada.
Intenta cada día, hacer algo nuevo. Prueba tomar diferentes caminos, visitar diferentes lugares, hablar con personas distintas o realizar tareas de formas alternativas. Esto poco a poco te acondicionará para aceptar el cambio y lo nuevo. Con el tiempo, podrás ser muy poco resistente a la novedad, y con ello, el impacto del éxito que logres será increíble.
Recuerda que las grandes playas, están formadas por pequeños granos de arena. Empieza hoy mismo a aportar a tu vida, estos granitos de arena que te permitirán desarrollarte personalmente y que finalmente te llevarán un paso más allá.
Si haces algo nuevo y adaptas ciertas actividades a tu vida, que se encuentren fuera de tu zona de confort, estas, quedarán incluidas en dicha zona de confort. Por lo que al parecer, salir de nuestra zona de confort parece un ciclo infinito.
Es importante entonces, tener en cuenta, que solo la persistencia nos permitirá expandir nuestra zona de confort. Y que el éxito es un camino, no un punto de llegada.
Desistir en la mitad del camino, significa tirar a la basura todos los logros anteriores. Perseverar en cambio, demuestra de que estamos hechos y mejora nuestras vidas sobre manera.
El objetivo final de salir de nuestra zona de confort en ocasiones, es simplemente mejorar. Ser una mejor persona, un mejor ser humano. Ayudar a otros y mejorar el mundo.

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